domingo, 16 de mayo de 2010

Simplemente no te quiere


(He’s Just Not That Into You)
Drama queen suele llamarme mi hermana menor, ahora entiendo por qué. Esta madrugada finalmente decidí ver una película que mi amiga Carolina me prestó con el contundente argumento: “Cuando la vi dije: Tiene que verla Vane”… Han pasado dos semanas desde que me la prestó, quizás me negaba a verla por el título, algo me imaginaba.

Casi desisto de verla porque los dichosos subtítulos no aparecían, mi inglés es tan básico como decir buenos días en japonés. Pero la primera escena me llamó la atención: Una niña es golpeada e insultada por un niño aparentemente “lindo”. Y aquí la primera afirmación: “Te trata mal porque le gustas”, una niña pasa del llanto a la admiración, ¡pamplinas!¡ No nos programen! Grita una voz en off que asumo corresponde a alguno de los personajes.

Gigi es una chica que no se cansa de creer que encontró el amor de su vida. En un primer momento me negaba a parecerme a Gigi. A medida que avanzó la película, quede convencida: Soy Gigi, claro sin esa obsesión de pegarme al celular. El hecho es qué esta película me ha hecho pensar en que de verdad a las mujeres nos gusta el drama. Gigi vive viendo señales o al menos cree verlas, que si te dijo: Me gustaría escuchar tu voz, eres lo mejor de la hora feliz, te llamó y nunca llama.

Ahora sé que si alguien dice que te llamará y no llama, no le interesas jaja!!! Creo que en el fondo todas lo sabemos. Una de las pocas veces en que he estado como Gigi es cuando salía con Daniel, él me traía de vuelta y media, loca. Miraba el celular, actualizaba mil veces mi bandeja de entrada, culpaba al lotus de no que llegará el mensaje. Y cuando finalmente sonaba el celular, podía dejar tirado todo con tal de salir corriendo a su encuentro. Nunca quise darme cuenta que solo le gustaba pasar bien el rato conmigo, sin sentimientos de por medio, y yo creando la gran historia de amor. Los hombres solo buscan una cosa me decía una señora mayor por esos tiempos: Acostarse contigo y luego si te vi no me acuerdo. Cada una toma la decisión. Lo terrible de ser como Gigi es que si aparece 5 años después, vuelves a portarte como una loca hasta que finalmente aceptas la situación y tú también decides sacar tu tajada. ¡Vamos a divertirnos! Se dice que la venganza es un plato que se come frío, yo no sé si aún me lo he comido. Lo que sí sé es que la vida da vueltas y ya no caigo en esos cuentos: “Sé que me porte mal contigo, ojalá y algún día pueda hablar contigo”. ¡Pamplinas! ¡Cuentos baratos!

Si alguien quiere acostarse contigo y tú crees que puedes levantarte a la mañana siguiente y seguir con tu vida, adelante. Pero sino, mejor no te metas en una cama en la cual dejarás el alma para solo recibir placer por unas horas. Y el mejor de los casos te dejarán en tu casa.

Otra de las historias que me gustó fue la que interpretan Ben Affleck y Jennifer Aniston. Ella quiere casarse, él no. Las formalidades lo matan. La hermana menor de ella se casa y allí viene la prueba de que en serio el matrimonio es un convencionalismo. Si amas, no importa si un papel te une, a veces algunas parejas no están hechas para el matrimonio. Me encanta la escena en la que él la ayuda a limpiar, arreglar y la abraza diciéndole que su papá estará bien. De eso se trata de ser pareja de apoyarse en las buenas y en las malas. Y la historia me mata cuando ella le pide que bote esos pantalones viejos y él le dice revísalo puede ser que se quede algo de valor. Ella descubre un anillo de compromiso y él le dice: Yo quiero hacerte feliz para poder tener aunque sea un poquito de esa felicidad. Él muestra amarla de verdad porque está sacrificando sus principios a favor de la felicidad de ella. Y ¿acaso el amor no es eso? Pensar en dos y a veces dejar de lado algo que nos gusta mucho para la felicidad del otro, que es siempre la felicidad de ambos.
Desde hace algunos meses pienso que si encuentro un hombre que me complemente, que me haga feliz, que sea un compañero, ¿lo voy a dejar ir sólo por qué no quiere casarse?. No hay forma, mi familia seguramente entristecerá porque no verán casarme de blanco, pero yo no estoy dispuesta a negociar mi felicidad. Si encuentro un hombre así y solo quiere convivir no lo pensaría dos veces.

La película tiene varias afirmaciones que me hicieron reír y recordar situaciones. La clásica a la amiga de una amiga le paso, y damos por sentado que a ti también te puede pasar. ¿Quién eres la regla? o ¿la excepción?. Claro todas deseamos ser la excepción porque supone salirse de la línea tradicional, ser una historia buena de contar. ¿Y si viviéramos mejor pendientes de ser parte de la regla? ¿No sería mejor para las soñadoras como yo?

Y si me mantengo fiel a la regla, ¿quizás llevaré una vida más feliz? No lo sé, por ahora prefiero ser yo misma, cuidando a mi corazón lo más que pueda de convertirse en anticucho. De ahora en adelante sólo viviré el día a día. Tampoco es que tenga tantas salidas con chicos, la verdad no me interesa mucho.

Aquí va otro tema para mí, qué hacer con un chico que te parece agradable, la pasas bien pero nada más. ¿Y tú intuyes que puede estar interesado en ti? Para mí siempre ha sido un problema, me ha pasado que he salido con chicos con los cuales la paso genial pero no me siento atraída, ¿Cómo les digo que no quiero nada con ellos? Pero que me gustaría contar con su amistad, ¿estoy siendo egoísta? No quiero parecerme al personaje de Charlize Theron, llama a su amigo cada vez que quiere un masaje o conversar. Como no lastimar sin salir yo también lastimada, ¿no estoy segura que a los hombres le guste la sinceridad?

Siempre tengo el pánico a decir: “Me gusta salir contigo pero creo que tú estas más interesado que yo” y si me dice: “Qué te crees tú, para nada” y me expectora toda la bilis del rechazo. A veces es mejor crear excusas para no volverlo a ver.
Una pareja casada cae en la rutina. Él conoce a una sensual rubia y se hace la pregunta: ¿por qué me case? Y el personaje dice algo que es cierto: “Si llevas mucho tiempo con una mujer, sino te casas eres un pendejo”. Yo creo que uno debería asumir que si estas 7 años con alguien con esa persona te vas a casar. Ahora agradezco estar soltera porque eso me permite conocer a más tipos de chicos, como me dijo alguna vez una amiga: “Conoce a todos los hombres que pueda , para que cuando llegue el indicado sepas que es él”. El tema es que no tengo tantas oportunidades de conocer a chicos. Tal vez cuando llegue el indicado, me confunda un poco por falta de práctica jaja!!!

Y esta la otra chica que conoce a todos por internet y el contacto físico es nulo en su vida. La tecnología no es mala, hay que saber usarla. Pero cuando te olvidas que detrás del Messenger, facebook o twitter hay un ser humano, la tecnología se convierte en tu enemigo. Sigo creyendo que siempre será mejor una cita cara a cara, una conversación en un café o una caminata. A tener que relacionarme a través de un computador.

Definitivamente la pela llego en un gran momento para mí. Los tips de conquista me ayudaran a ser menos drama queen y tomar la vida con más tranquilidad. Porque si sales con un chico que al día siguiente no te llama, no pasa nada. No hay nada malo contigo, tú eres maravillosa. Simplemente no eres buena para él. Ya llegará uno para el que tú serás más que buena, serás su todo. Sólo es cuestión de tiempo, de matemáticas. Pasa el tiempo necesario en la búsqueda de ti misma y encontrarás lo que tu corazón necesita para seguir creciendo como ser humano. Y mientras ese día llega solo vive el hoy intensamente.
V.C.Y
32 años
10:30 p.m.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Tarapoto:Tierra de mi abue



La ciudad de las mototaxis y chicas en moto

Una de las cosas que más me ha impresionado de Tarapoto es la cantidad, yo diría miles de mototaxis que existen. Hoy que caminé hacia el local de Telefónica, sentí como si ellas me perseguían, trataba de cruzar de una esquina a otra y allí estaban ellas pasando velozmente sin desacelerar, como seres vivientes. Después de andar en una camioneta de TDP por un día y medio de un lado a otro, de peaton las mototaxis me parecían feroces animales selváticos dispuestos a devorarme o al menos herirme.
Al bajar del avión el fuerte olor a madera penetró mi nariz y les juro que sentía que me asfixiaba, mis pulmones acostumbrados a la contaminación de Lima, se resistían a recibir el oxígeno libre de polución. Al llegar a la puerta de vidrio que separa la pista de aterrizaje del salón de maletas, vino a mi mente como una vibración eléctrica el recuerdo de infancia: Yo abrazada de mi bambi parada frente a esa puerta con mis primos Rolo, Paul, mi abuelito y mi mami. Sé que tengo esa foto en casa, tomé una foto pero sin mí como protagonista y claro sin bambi. No sé si esta noche tenga opción de tomarme una foto. ¡Veremos!

El verdor de Tarapoto ha dejado en mí un grato sabor a selva en mi boca, en mi mente historias imaginarias en donde mi abuelito Lucho camina por las mismas veredas que yo. Lo imaginó caminando con su andar lento, levantando la vista cada cierto tiempo, pensando en sus años idos. O quizás comprando en el mercado donde yo compré cecina. Sólo me queda imaginármelo, crear historias porque no tengo ninguna historia contada por él, nunca me preocupe por preguntarle como era su vida en esta ciudad donde subes y subes, las veces que él llamaba a casa siempre era la misma conversación: “Hola hijito, esta tu mamita. ¿Cómo están tus hermanitos?”, mi abuelito me hablaba como si yo fuera masculino, nunca lo corregí porque pensé que era mejor así. Y cuando estuvo en Lima su mente ya no lograba atar los recuerdos, a penas si me reconocía. Ahora que lo pienso es bien triste haberlo tenido en Lima casi dos años y no haber logrado crear un vínculo con él. Recuerdo con tristeza la última vez que lo vi: Él disfrutaba la mazamorra morada que le daba de comer, sus ojos grandes al mirar a mamá. Yo limpiándole la nariz, mami hablando con amor a su papito. Y su despedida: ¡Vayan nomás, estoy bien! Lo dejamos sentadito en su cama, yo no aguante y regrese para darle una última mirada, darle un beso y decirle que lo quería mucho. Tal vez porque siempre que lo iba a ver, sentía que era la última vez que lo veía. Y ese lunes fue el último día que lo vimos, el miércoles de esa semana se fue para no volver.

Y ahora estoy en su tierra, en sus dominios. He pasado por el distrito de Morales, ahí vivió mi abuelito por más de 20 años, tenía su casita, mis tíos y mi mami decidieron vender la casa. La niña que él crió recibió el dinero y nunca más supimos de ella. Y ella le decía papá, ahora la recuerdo con amargura, porque mi abuelito le dio todo lo que a mi mamá no le dio, para ella pedía dinero a mis tíos, por ella dejo de comer muchas veces porque la pobre no le iba bien en su matrimonio. ¿Se imaginan el dolor de mi mamá? Y sé que ella también se sentía relegada. Por eso admiro a mi mami que logró superar ese rencor de niña y en los meses que pudo gozar de su papá fue la hija amorosa que tanto hubiera deseado ser de niña, de adolescente, de adulta y la vida le estaba dando la oportunidad a ella y a él de reencontrarse como padre e hija, aunque la memoria de él le impidiera recordarla, pero mi abuelito Lucho siempre la recibía con esa enorme sonrisa que yo recuerdo con amor y que ahora, en este cuarto de hotel me hace llorar. Quizás he sido muy dura conmigo misma por no amar a mi abuelito Lucho como amé a mi abue Moisés. Por eso este viaje de trabajo me ha reconciliado con sus recuerdos, con su alma y me voy feliz porque recorrí sus calles, respire el mismo aire que respiro mi abue Lucho, hablé de él con todos mis compañeros de trabajo, quizás en un intento de crear recuerdos en esta su tierra bendita.

Estoy sentado al lado de la piscina, una vez más no puedo meterme buuu!!! Pero es bueno porue me ha permitido conectarme con el trabajo y con los informes. Hoy no me libre de quejas, ayer tampoco, ahora que lo pienso jaja!!! Pero sé que se solucionaron. He pensando mucho en lo que TDP da a esta tierra bendita y es bueno saber que hay personas que se rajan por el Perú a través de su trabajo llevando telecomunicaciones. Definitivamente me siento orgullosa de trabajar para Telefónica, no debo quedarme en las frustraciones que puede producir el día a día, debo mirar el largo plazo, el impacto que tienen las telecomunicaciones en el desarrollo del Perú.
Cuando viajaba camino a Lamas o la catarata de Aguashiyaco la pista completamente terminada las bosques verdes a los lados de la carretera, el olor a madera y las mariposas que cruzaban a la camioneta en la que viajaba, me di cuenta de lo importante que es tener vías de acceso a pueblos alejados y como Telefónica contribuye al crecimiento de nuestro país, pero mucho más gratificante es encontrar autoridades comprometidas con su gente y con su ecosistema, confió en que sus ideas encuentren eco en las autoridades limeñas. Debe ser un derecho de los pueblos contar con telecomunicaciones, con la posibilidad de conectarse al mundo y crecer, crecer.
Me voy agradecida por este viaje de trabajo que me ha devuelto la confianza en la gente, en la sinceridad de las autoridades y sobre todo la fe en mí misma.
V.C.
32 años
7:13 pm

domingo, 2 de mayo de 2010

Un poco de orden


Son las 2:09 a.m. La música alta de la fiesta de la esquina se filtra en mi renovada habitación. La luz de lámpara le da cierto aspecto fantasmal a los objetos. No tengo miedo, ahora soy adulta.
Ya casi se ha hecho rutina para mí dormir tarde, revisando correos, actualizando el facebook del club de Jencarlos Canela Perú, me divierte. Nunca imagine que estaría pegada al internet. Sin embargo, siento la necesidad de poner orden a mi vida. Quiero mucho y hago poco. Cada inicio de mes es una oportunidad de hacer algo mejor. No quiero dejarme llevar por el cansancio, que por cierto ya ha esta hora parece que llego. Es hora de domir, por ahora en los brazos de Morfeo.
Más tarde pienso aprovechar el sábado para ordenar mis temas, hay mucho que tengo que planificar y la verdad me da flojera. Sin embargo, sé que si no lo hago no seré yo, al menos debo dar una pauta a mí misma para no perder el rumbo, para encontrar el camino.
Más tarde empezaré a escribir unas nuevas páginas en mi diario y seguramente le pondré algo de magia a la escritura.
Mañana no tengo que sacar la basura, puedo dormir hasta tarde. ¡YEEEEEEEEEEEEEE!!!
V.C.Y
1-Mayo-2010

martes, 27 de abril de 2010

Esperando a Camila








En los últimos años, he pasado por un proceso de ver como mis amigas de colegio se han ido convirtiendo en madres. Y mientras avanzo en edad, me doy cuenta que ser testigo del milagro de la vida es más frecuente en mi día a día. Ser madre debe ser la tarea más asombrosa que la naturaleza le ha dado a la mujer. Y cuando una de tus amigas del cole se convierte en futura mamá, tu ser se inunda de un sentimiento extraño, algo nostálgico para mí, quizás porque soy testigo como las vidas de mis amigas de colas de caballo, uniforme plomo limpiecito y en el caso de Sandra de cordón dorado en el brazo izquierdo, me devuelve a los años de infancia sin proponérmelo.

Años en los cuales la preocupación era salir bien en los cursos. Hoy tenemos una materia más importante que aprobar: La vida. Y es maravilloso ver como mis amigas van pasando curso a curso, con notas alta cada curso. Verlas convertidas en madres amorosas, responsables, es como si vieras que tus amigas de infancia se convirtieron en las madres de familia, que yo de chiquita las veía inmensas. Por eso escucharlas como hablan con sus hijos, con qué cariño les explican como se suceden las cosas en la vida, me da una ternura enorme.

El sábado 17 de abril, yo tenía un día de Tía y estaba lista para celebrar el próximo nacimiento de una niña carmelita misionera. Ella se llama Camila y sus papis Sandra y Juan carlos tienen todo listo para recibirlas. La emoción de ser parte del baby shower, llegue algo atrasada para los arreglos, pero puntual para el resto de mis amigas jaja eso ya es una constante en mí. Fue divertido ver como todo iba tomando su curso, los bocaditos, la torta hermosa y los recuerdos, eran prueba palpable que el acontecimiento del nacimiento era inminente. La ternura de ver a los abuelos Charo y Raúl hablando de Camila, es más que bello. Siempre los he visto como los padres buena onda del grupo, los que siempre nos daban libertad para reunirnos en su casa, siempre con dulcecitos y claro la confianza necesaria para dejarnos SER mientras éramos adolescentes. Hoy verlos por segunda vez como abuelos es maravilloso.

No sé que sentimientos puedan pasar por el corazón de Sandra y Juan Carlos, quizás cuando me toque a mí, lo entenderé con certeza. Por ahora me complace saber que seré parte de ese acontecimiento carmelitano jeje. Y que una vez más, sentiré ganas de llorar cuando conozca el rostro de Camila.

Este post es pequeño homenaje a la vida de mi futura sobrina Camila, tú tía Vane es mucho mejor con las palabras escritas que habladas, ten por seguro que cuando quieras una persona vieja que te escuche, estaré allí para ti, cuando quieras saber si un chico esta enamorado de ti, quizás yo no te daré el consejo más acertado pero sin duda, será de corazón porque solo quiero pequeña Camila que seas feliz, y en ese deseo va todo mi corazón y amor por ti, que aunque no te conozco, si sé conozco el corazón de Sandra, tu mami, con ella nos conocemos más de veinte años y eso no es poco tiempo. Sé que le gusta siempre ayudar y que sabe esperar el tiempo necesario para que llegue lo mejor, así espero por tu papi Juan Carlos y tú sabrás muy pronto que mami siempre tiene la razón. Ellos te esperan con ansias para abrazarte, engreírte pero sobre todo para ayudarte a que esa luz que llevas dentro crezca y seas quien tú quieras ser.
V.C.Y
32 años
3:12 pm.

domingo, 25 de abril de 2010

El milagro de la vida



Una de las cosas que más me asombran y conmueven es el milagro de dar vida. Es la capacidad del ser humano de dar vida, cuidar una vida dentro de ti, esperarla, hablarle, soñar con el día que verás a ese pedacito de tu carne. Por ahora veo ese milagro en las personas que amo.

Hace 7 días mi prima Alejandra Valentina, trajo al mundo a Santiago Alejandro. Un bello niño que ha llenado de luz las páginas de la vida de sus padres: Alejandra y Alejandro, de los abuelitos Yasmín y Enrique, de los tíos Luis Enrique y Rosa Carolina. Todos ellos han cambiado sus vidas por ese ángel llamado Santiago. Lo veo en cada una de sus páginas del facebook, lo noto en sus fotos, la alegría es indescriptible. Y curiosamente son mi familia.

El nacimiento de un nuevo miembro en la familia Yong nos ha llenado de alegría a todos, sobre todo a los que están cerca de ellos. Los que estamos lejos confiamos en que un tiempo no muy lejano apachurraremos a Santiago Alejandro, por ahora nos queda ver como crece a través de las páginas del facebook.

Yo, que también soy tía experimento el deseo de dejar de serlo y un futuro no muy lejano convertirme en mamá. Por ahora disfruto de la felicidad de mi primita Ale. Es la primera de las Yong en convertirse en madre. Mirtha, Marilu, Rosa K tendremos que esperar un poco más, y ahora nos encanta engreir a nuestro pequeño Santiago. Nos morimos de solo ver lo rico que esta en las fotos.

Que maravilloso es dar vida, que maravilloso es poder compartir la vida de una nueva vida gracias a la tecnología. Sólo por eso me gusta la tecnología.

Desde Perú un beso enorme para el sobrino más bello. Felicitaciones por estos primeros 7 días en este planeta, que te prometo será mejor cuando crezcas. Tendrá lugares verdes en donde podrás jugar, si ves que alguien esta triste dale tu manito para que veas como sonríe, si sientes tristeza en tu corazón, pidele a Dios que tu ángel de la guarda te abrace con sus alas y verás como ese sentimiento desaparece, si ves que tus papis discuten, dile que los amas y verás como sonríen. No te pongas triste porque sabes tú has llegado para ser luz del mundo, ese mundo llamada familia Yong Taboada, y tú serás ese rayito de sol que pondrá amor siempre. Mi querido Santiago Alejandro busca siempre dentro de ti, y allí encontrarás las respuestas que necesitas para crecer como un maravilloso ser humano.
Tu tía Vane.

V.C.Y
10:02 PM

domingo, 18 de abril de 2010

¡Qué diablos! ¡Qué cambios!



Son las 5:51 am, es domingo y ya que me desperté decido ir al baño, siempre me ha dado miedo bajar al baño, siento que me encontraré con algún fantasma en la planta vieja de mi casa. El baño está ocupado, regreso a mi cuarto a seguir leyéndote. Creo que te entiendo, el cambio siempre produce espanto, coincido con tu analista: Cuando sales de tu zona de confort, empieza la lucha. Te entiendo, el viernes con una entrañable amiga, chelas de por medio, me decía que lo mío era una excusa, que no le daba valor a mi trabajo.

La sola idea de cambiar de trabajo me da pánico, y otras veces me pasa la idea de renunciar, quizás venga algo mejor. Y para remate estan los cambios en la vida de mis amigas cercanas y primas: se convierten en madres. Y para remate anoche en el baby shower de una amiga del cole, una de ellas nos comentó que M había venido decidida a decirnos que debíamos ser madres: “Yo le voy a decir a las chicas que tengan su hijo ya, porque si no les va a pasar lo que a mi prima, murió su hijo en la barriga, y eso es por la edad”. Tal vez si ella no hubiera sido madre antes que nosotras, estaría en la misma situación que nosotras. Eso me provoco un ataque de rabia y entre todas “las no madres” decidimos agarrar de piñata a M. ¡Diablos! Estoy cansada de que la gente le eche la culpa todo a la edad.

Mi alarma sonó como siempre a las 5:30 a.m. Las ganas de ir al baño me ganaban y sin embargo abrí la página de Renato Cisneros, anoche en el twitter de Robotv, leí que había nuevo post o ¿quizás fue el viernes que lo leí? No estoy segura estoy días he llegado a casa tan cansada, que lo único que quería era dormir. Leer a las 5:51 a.m. el post de RC me hizo pensar en ese temor natural que tenemos al cambio, yo estoy aterrada. Quiero cambiar las cosas en mi vida y siempre estoy como paralizada, como si antes de dar un paso, mis pies fueran de plomo y no me dejarán avanzar. No sé por qué me cuesta tanto decidirme. Siento que una vez más estoy haciendo las cosas a medias. Amo Herbalife y no siento que esté haciendo mucho por mi negocio, mi trabajo actual me demanda nuevos retos. Lo único que me divierte es el club de fans de Jencarlos Canela. Trabajar por difundir su música en Perú, me pone en acción, me revitaliza. No sé me siento como mis primeros días en Herbalife con toda la emoción de lo nuevo.

Siento que me he apagado, aunque Giuliana diga que me admira porque hago muchas cosas, yo siento que todo es tan rutinario, que hacer lo que hago no es nada nuevo. Me gustaría aventurarme en un viaje sin retorno por el mundo, con mi mochila en la espalda, bueno en realidad con mi maleta, ya saben lo cachivachera que soy je,je. Y recorrer el mundo, aprender de los nuevos lugares, de países lejanos. Así soñaba de niña, yo creía que cuando uno crecía todo se podía alcanzar. Y ahora de adulta me doy cuenta que no se puede alcanzar si no has tenido un plan adecuado de vida… Quisiera volver a ser niña, a veces añoro tanto serlo. Sobre todo cuando siento que ser adulta me asfixia, que la toma de decisiones es exclusivamente tuya, ya tus padres no deciden a qué colegio irás, qué religión tendrás, que te comprarán de ropa. Cuando ya nadie decide por ti, es el momento más desafiante que puedes tener.

Yo siento que no he tomado buenas decisiones en mi vida y lo agradezco porque ahora no estaría escribiendo esto, no me estaría cuestionando, no tendría tantos desafíos por enfrentar: El trabajo, Herbalife, el club de Jencarlos, mi vida. Lo que sé es que estoy aterrada por la incertidumbre conmigo misma. Debería releerme siempre, una de mis frases es: Siempre consigo lo que me propongo. Y es cierto, si miro lo que he alcanzado, he logrado lo que buscaba.

El Universo se ha encargado de colocar en mi camino las pruebas que necesitaba para crecer, tengo ganas de llorar, llevo tiempo reprimiendo las lágrimas, me da miedo dejarlas salir porque viene a mi mente lo que papá me decía: “No llores por todo, sé fuerte” o lo que Mirtha siempre me decía de niña: “Eres una llorona”. Quizás estoy frente al momento de tomar una decisión importante para mí, tal vez este sea el momento que el Universo haya preparado para mí, esta poniendo contra la pared, una pared que me asfixia, que me reta, que frente a la cual no hay nada, podría salir huyendo si quisiera. Pero no, es como si una fuerza externa me aplastará contra esa pared fría y pesada. Tal vez sea, eso que llaman los “treinta”. Quizás sea solo esa necesidad de cambios en mi vida. Quizás sea solo tener el coraje de tomar mi vida otra vez, como cuando esa noche a los 17 años me dije a mí misma que estudiaría periodismo y que nada me detendría hasta ganar el Pulitzer. Y viví convencida por 5 años que esa sería mi vida, la vida puso en mi camino las prácticas en mi actual trabajo y allí me quede, llevo 9 años en la empresa. Le debo mucho en todo sentido y sería ingrato de mi parte renegar por lo aprendido. Pero quiero más, sé que ya no quiero marcar tarjeta, que deseo ver el sol cada mañana, caminar a las 9 de la mañana sin tener que correr, que deseo ver a mis hijos crecer-Claro si es que ellos llegan- sin pedir permisos laborales para estar con ellos.

Son las 6:53 am y llego a la conclusión que estoy en el momento de quiebre, a mis 32 años he llegado al límite de mi zona de confort, esa línea que me mira y me dice: Vanessa es hora que pases la línea, te pongas incómoda y trabajes por lo que realmente quieres. ¿Y qué es lo que realmente quiero? Esa es la pregunta más desafiante que me he hecho en los últimos 3 meses. ¿Qué es lo que realmente quiere Vanessa? Y viene esa respuesta de lo hondo de mi alma: Libertad financiera. Llegar a fin de mes con la certeza que mis cuentas serán pagadas sin angustias. Y eso porque han sido mis decisiones financieras las que me han quitado el sueño, las que han angustiado a mi familia.

Y hoy 18 de abril a las 6:57 a.m. he decidido que ya no serán un problema, que dejaré que el Universo haga su trabajo, que Dios haga su trabajo porque él siempre me escucha. Y sé que Dios me dará la antigua fuerza que tenía de adolescente cuando luchaba con Papá para que me dejará ir a la parroquia. Me devolverá la antigua fuerza con doble efecto ja,ja Porque a los 32 años se necesita más para enfrentar tus propios miedos, porque ya razonas, porque sabes que todo tiene un precio en esta vida. La pregunta es si yo estoy dispuesta a pagar ese precio.

Hoy domingo será un día de reflexión para mí. Luego del cual sé que veré la luz, ja,ja esa frase siempre me ha gustado. Y estoy segura que la edad tiene mucho que ver, y no con ser madre como sugiere mi amiga MV, sino con la capacidad que tiene uno para aceptarse como es y trabajar en el desarrollo personal, con el mismo entusiasmo que uno tiene en la historia de conquista de una pareja.
Siempre he creído que las cosas suceden por algo y hoy ese algo se llama: Miedo. Como dice mi amiga Karla: “El miedo te paraliza o te lleva a la acción”. Y yo quiero que me lleve a la acción.

Seguiré escribiendo hoy porque eso me devuelve la vitalidad, es lo que más amo, es en donde me siento libre. Es lo único que me devuelve los años de infancia, de niña siempre fui tímida y mis diarios eran mi única compañía, allí creaba las historias de juegos más fantásticas con Unicornios y princesas, allí también me enamoraba del cantante más joven de los NKOTB, allí pasaba mi primera pena de amor, allí también pelaba con furia por mis sueño, allí amaba y odiaba. Allí escribí lo que sentí en mi primera vez, allí también se quedaron las palabras de rabia por su abandono, allí también guarde el secreto de un amor no correspondido y allí sigo escribiendo mis sueños, mis metas, leyéndolas cada mañana y noche, como si fuera un conjuro mágico que en un determinado momento como en mis libros de cuento se harán realidad.

Y mientras eso pasa, me negaré como El Principito a convertirme en adulto, conservaré la inocencia de la niña, los ojos de asombro ante la naturaleza pero sobre todo la despreocupación por los problemas que tienen los niños. Porque lo bueno estar por venir y estaré allí para vivirlo.
V.C.Y
7:11 a.m.
32 años

miércoles, 14 de abril de 2010

Ritos


Hay un rito que no se pierde y se confunde en la oscuridad de mi cabeza: Dudar. Y dudo de mí, de mi cordura, de mi propia capacidad. Estoy sentada frente a mi compu pensando en esos sueños que quiero cumplir y me quedo pensando... A LA ACCIÓN, A LA ACCIÓN PARECE GRITARME EL YO INTERNO... Y me quedo paralizada, neutralizada por el aire acondicionado que recorre mi piso.

Sólo escribir mi libera, le da forma a mis pensamientos. Hoy tengo que tomar una decisión, estoy entre dos caminos, y ambos me gustan. ¿No sé que hacer? Quisiera tener un consejo de ancianos que me ayude a tomar una buena decisión. Sólo le pido a mi ángel de la guarda que me ayude a tomar la mejor decisión.

La decisión involucra dos aspectos importantes para mí,que tienen que ver con Vanessa. Dicen que los exitosos toman decisiones rápidas y las van cambiando en el camino si se dan cuenta que no son buenas. Yo no sé, cuando tomo decisiones rápidas a veces patino. Generalmente pienso mucho ja,ja eso me estresa. Quizás por eso me duela la cabeza.

Bueno ahora a concentrarme en el trabajo, eso quizás me devuelva la lucidez para tomar una decisión.

Las ocho pm será decisiva.