martes, 27 de abril de 2010

Esperando a Camila








En los últimos años, he pasado por un proceso de ver como mis amigas de colegio se han ido convirtiendo en madres. Y mientras avanzo en edad, me doy cuenta que ser testigo del milagro de la vida es más frecuente en mi día a día. Ser madre debe ser la tarea más asombrosa que la naturaleza le ha dado a la mujer. Y cuando una de tus amigas del cole se convierte en futura mamá, tu ser se inunda de un sentimiento extraño, algo nostálgico para mí, quizás porque soy testigo como las vidas de mis amigas de colas de caballo, uniforme plomo limpiecito y en el caso de Sandra de cordón dorado en el brazo izquierdo, me devuelve a los años de infancia sin proponérmelo.

Años en los cuales la preocupación era salir bien en los cursos. Hoy tenemos una materia más importante que aprobar: La vida. Y es maravilloso ver como mis amigas van pasando curso a curso, con notas alta cada curso. Verlas convertidas en madres amorosas, responsables, es como si vieras que tus amigas de infancia se convirtieron en las madres de familia, que yo de chiquita las veía inmensas. Por eso escucharlas como hablan con sus hijos, con qué cariño les explican como se suceden las cosas en la vida, me da una ternura enorme.

El sábado 17 de abril, yo tenía un día de Tía y estaba lista para celebrar el próximo nacimiento de una niña carmelita misionera. Ella se llama Camila y sus papis Sandra y Juan carlos tienen todo listo para recibirlas. La emoción de ser parte del baby shower, llegue algo atrasada para los arreglos, pero puntual para el resto de mis amigas jaja eso ya es una constante en mí. Fue divertido ver como todo iba tomando su curso, los bocaditos, la torta hermosa y los recuerdos, eran prueba palpable que el acontecimiento del nacimiento era inminente. La ternura de ver a los abuelos Charo y Raúl hablando de Camila, es más que bello. Siempre los he visto como los padres buena onda del grupo, los que siempre nos daban libertad para reunirnos en su casa, siempre con dulcecitos y claro la confianza necesaria para dejarnos SER mientras éramos adolescentes. Hoy verlos por segunda vez como abuelos es maravilloso.

No sé que sentimientos puedan pasar por el corazón de Sandra y Juan Carlos, quizás cuando me toque a mí, lo entenderé con certeza. Por ahora me complace saber que seré parte de ese acontecimiento carmelitano jeje. Y que una vez más, sentiré ganas de llorar cuando conozca el rostro de Camila.

Este post es pequeño homenaje a la vida de mi futura sobrina Camila, tú tía Vane es mucho mejor con las palabras escritas que habladas, ten por seguro que cuando quieras una persona vieja que te escuche, estaré allí para ti, cuando quieras saber si un chico esta enamorado de ti, quizás yo no te daré el consejo más acertado pero sin duda, será de corazón porque solo quiero pequeña Camila que seas feliz, y en ese deseo va todo mi corazón y amor por ti, que aunque no te conozco, si sé conozco el corazón de Sandra, tu mami, con ella nos conocemos más de veinte años y eso no es poco tiempo. Sé que le gusta siempre ayudar y que sabe esperar el tiempo necesario para que llegue lo mejor, así espero por tu papi Juan Carlos y tú sabrás muy pronto que mami siempre tiene la razón. Ellos te esperan con ansias para abrazarte, engreírte pero sobre todo para ayudarte a que esa luz que llevas dentro crezca y seas quien tú quieras ser.
V.C.Y
32 años
3:12 pm.

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